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Cuentos para perros

Cuentos para perros

Autor/a Miguel Mihura

Interesante recopilación de textos humorísticos, que abordan múltiples aspectos de la vida española en el primer tercio de siglo. Un volumen útil para constatar la evolución del humor españñol desde los últimos años del XIX a la generación de «Gutiérrez».

Interesante recopilación de textos humorísticos, que abordan múltiples aspectos de la vida española en el primer tercio de siglo. Un volumen útil para constatar la evolución del humor españñol desde los últimos años del XIX a la generación de «Gutiérrez».

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Miguel Mihura

Miguel Mihura Santos (Madrid, 21 de julio de 1905 - ibídem, 28 de octubre de 1977) Su padre fue Miguel Mihura Álvarez. Es considerado un autor, actor y empresario teatral, por lo que el joven autor conocía el mundo de las bambalinas desde su más tierna infancia. El joven Mihura abandonó sus estudios para dedicarse al humor y la historieta en revistas como «Gutiérrez», «Buen Humor» y «Muchas Gracias». Durante los años veinte, trabajó como periodista. Son años de una cierta bohemia, de tertulias en los cafés, donde conocerá a importantes periodistas del género humorístico como Tono, Edgar Neville y Enrique Jardiel Poncela; este último le influyó poderosamente en el estilo. Mihura fue uno de los fundadores de las revistas humorísticas «La Ametralladora» y «La Codorniz». Aunque empezó a escribir antes de la guerra, su reconocimiento fue tardío, pues sólo estrenó con regularidad a partir de la década de los cincuenta: en 1932 escribió «Tres sombreros de copa», que no publicó hasta 1947, y no fue representada hasta 1952; se trata de una comedia considerada como una de las obras maestras del teatro humorístico y que anticipa algunos aspectos del Teatro del absurdo; en ella se enfrentan el mundo de las restricciones y convencionalismos y el de la libertad y la imaginación, tema que será constante en su obra. Durante la Guerra Civil, se refugió en San Sebastián con el bando nacional y militó en la Falange Española. Allí fue director de una revista de propaganda para los soldados del frente. Más tarde, en 1941, esta revista se convertirá en «La Codorniz». El tema de la libertad aparecerá también en «¡Sublime decisión!» (1955), «Mi adorado don Juan» (1956) y «La bella Dorotea» (1963), si bien desde perspectivas diferentes. En la primera, trata la emancipación de la mujer a finales del siglo XIX. En la segunda, invita al espectador a vivir al margen de las estrictas y convencionales normas sociales. En la última, refleja el enfrentamiento de Dorotea con una sociedad mezquina y cruel. A partir de la década de los cincuenta se produce un pequeño cambio en la obra de Mihura: la sátira se impone sobre el humor. Este viraje, que se aprecia ya en «El caso de la señora estupenda» (1953), se consolida en «A media luz los tres». También participará en el guión de la película «Bienvenido, Mister Marshall» en 1942 junto a Bardem y Berlanga. Miguel Mihura renovó el teatro cómico español con su facilidad para los juegos semánticos y el enredo con algo de absurdo. Hasta hoy han sobrevivido con éxito obras como «Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario» (1943) «Melocotón en almíbar»(1958), «Maribel y la extraña familia» (1959), «Ninette y un señor de Murcia» (1964) y «La decente» (1968), una comedia policíaca.

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