Germania, Egipto, Bretaña, Hispania, Helvecia, Bélgica, Grecia, Italia, India e incluso Mesopotamia… En sesenta y seis años, Astérix y Obélix, a menudo acompañados por Ideafix, han visitado más de quince países o territorios. Ya sea viajando a pie, en carro, en dromedario, en alfombra voladora o en barco, han recorrido el mundo, aventurándose en las lejanas tierras de los sármatas, ¡e incluso en la de los pictos!
A menudo, viajar también les brinda la oportunidad de degustar especialidades locales: entre los bretones se sintieron tentados por la poción mágica del té; en Córcega probaron el cerdo salvaje; y en Helvecia Obélix desarrolló una pasión por el queso fundido. A lo largo de sus viajes también han adquirido nuevas costumbres, como la petanca en Massilia o el baile de los nómadas en Hispania. No muy lejos de allí tendrá lugar su viaje número veinticinco. Una oportunidad para descubrir a un nuevo pueblo…
Lusitania: un destino muy deseado
Durante muchos años los lectores de Astérix han anhelado ver a los famosos galos llegar a Lusitania, el actual Portugal. Este deseo era aún más fuerte dado que la serie ya había llevado a Astérix y Obélix a muchos países de Europa y la cuenca mediterránea, pero nunca a esta región, rica en historia y tradiciones.
La elección de Lusitania fue obvia, explica Fabcaro: «Primero, teníamos que encontrar, por supuesto, un destino donde nuestros amigos nunca hubieran estado. Y parece que el abanico de posibilidades se reduce poco a poco, pues nuestros galos ya han viajado mucho. Y luego quería un álbum soleado y luminoso, en un país no muy lejano ideal para pasar unas vacaciones. Así que Lusitania surgió rápidamente. Ya había estado allí varias veces de vacaciones, ¡y siempre me había encantado! La gente es muy amable».
Un destino que inspiró inmediatamente a Didier Conrad: «Fui a Portugal hace unos años y me gustó mucho. Me encanta dibujar álbumes de viajes. Disfruto recreando paisajes pintorescos e introduciendo referencias a la cultura del país que visito, ¡y eso abunda en Portugal!».
Fado, bacalao y saudade
El nuevo álbum juega con todos los elementos que hacen de Portugal un país único: su hospitalidad, su gastronomía —con el inevitable bacalao—, su cerámica, sus calles adoquinadas y, por supuesto, la saudade, esa melancolía poética tan difícil de traducir. Entre el humor y la aventura, los autores rinden homenaje a la historia lusitana, evocando figuras legendarias como Viriato, el caudillo que resistió a Roma, y recreando con humor la identidad portuguesa.
Nuevos personajes y viejos enemigos
Como es tradición, los galos se enfrentarán a nuevos adversarios, entre ellos Malasartes, un intrigante villano dispuesto a poner a prueba la paciencia de Astérix y Obélix, y el centurión Nuevaopus, inspirado en el actor británico Ricky Gervais.
